DIOS Y TODO LO BUENO

Para entender todo lo que sucede debemos empezar por quién es Dios.

En el diseño original de Dios, todo lo que El creó era bueno. Lo vemos en la narrativa de los primeros dos capítulos del libro de los inicios, Génesis.

Muchos hemos creído que cuando leemos Génesis, leemos que todo inicia con la creación, sin embargo, no es así, todo inicia con Dios, y está con la intención de mostrarnos ¿quién es Dios, y cuál es su naturaleza? Veamos:

Gen 1:1 "En el principio creó Dios los cielos y la tierra."

Todo comienza con Dios, no comienza con la creación, Él es el principio de todas las cosas. Si todo comienza con Dios es porque todo está diseñado para llevarnos hacia Dios, la creación nos habla de él.

Al leer el relato de lo que Dios creó, vemos también que siempre que hacía algo, terminaba afirmando que todo era bueno. La tierra no era habitable para el ser humano y Dios la prepara para él. Dios no crea al hombre hasta que la tierra está lista para él, Dios comienza a revelar su carácter como proveedor. Dios se ve involucrado en cada detalle de la creación, lo podemos también ver como un Dios presente e involucrado, no un Dios ausente.

Gen 1:26 "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra."

Aquí vemos la primera referencia bíblica a la trinidad, Jesús ya estaba allí. Jesús no fue un plan improvisado de Dios cuando la creación se vio en problemas. Vemos también la naturaleza relacional de Dios y como esta naturaleza también se ve impregnada en el hombre.

Más adelante, en Génesis 1:27-30 vemos que la imagen de Dios es puesta en el hombre. El contexto inmediato es que tenemos la imagen de Dios para reinar y enseñorearnos sobre la creación. A primera vista, esta autoridad dada al hombre lo distingue del resto de la creación. Más a fondo entendemos que Dios está poniendo a todos los hombres al mismo nivel, y notemos que somos la única creación a la que Dios se dirige. Nuestra relación con el creador es diferente de la del resto de la creación, la intención de Dios es tener una relación personal con nosotros.

En este punto de la creación no hay nada malo. Aun así Dios da instrucciones al ser humano, las cuales debían de seguir. Eso no ha cambiado, fuimos creados para necesitar y depender de Dios. Esto no es un defecto adquirido por el pecado, fue algo que se puso en nuestra naturaleza como algo bueno y no como producto del pecado en nuestra vida.

El gran tema de la historia de la creación no son los días o la creación en si sino la revelación del carácter de Dios y de su relación con el hombre y el resto de la creación:

Es un proveedor perfecto – prepara la creación para el hombre
Es un protector perfecto – da mandamientos al hombre para su protección
Es un Dios presente – lo vemos involucrado en cada detalle de su creación

La pregunta entonces es, si todo en la creación es bueno porque viene de Dios, ¿por qué vemos un mundo tan quebrantado y lleno de maldad? ¿Por qué hay guerras, enfermedades? ¿Por qué vemos relaciones quebrantadas en nuestras familias, amigos y conocidos? ¿Por qué no podemos tener una relación con Dios como la tenía Adán y Eva? La respuesta es muy simple, pero compleja al mismo tiempo: El pecado. El pecado corrompió todo lo bueno que Dios había hecho.

Por deducciones lógicas, podemos terminar haciéndonos la pregunta. ¿Hay una respuesta para la raíz de todas las cosas malas? ¿Será que el pecado ganó la batalla? ¿Cómo podemos experimentar todo eso bueno, que por el pecado fue corrompido?