Preguntas & Respuestas

Preguntas difíciles requieren atención. En esta sección encuentra la respuesta.

Los sueños son una de las maneras en que Dios nos puede hablar, (Job. 33:14 “Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho,” Job 33:14), sin embargo no todo sueño que tenemos necesariamente proviene de Dios. Algunos sueños simplemente pueden ser producto de una cena pesada, una película que acabamos de ver o cualquier otra cosa. Ahora bien, en el caso de que estos comiencen a hacerse realidad hay algunas explicaciones que pudieras considerar.

 

  • La primera opción a considerar es que sea algo de parte de Dios, es decir que haya algún elemento profético en tu sueño. Si el sueño es de parte de Dios hay varias razones por las que Dios te lo puede estar dando.
  • El sueño puede ser Dios advirtiendo o redarguyendo tu corazón sobre alguna actitud o comportamiento que debes cambiar que de lo contrario te llevarán a una consecuencia como la que soñaste. Este es el caso de Abimelec, en Génesis 20, donde Dios le advierte a través de un sueño que no toque a la mujer de Abraham. A pesar de que en este caso él decide ser obediente y no ve la consecuencia que soñó, si él hubiera sido desobediente hubiera visto su sueño hecho una realidad.
  • Puede ser un llamado a la oración o intercesión por algo o alguien. Muchas veces Dios nos muestra a través de sueños algo con el propósito de que oremos por ello para evitar su cumplimiento.
  • Dios, a través de un sueño, puede estar preparando nuestro corazón para aceptar algo inevitable.


Es posible que no sepamos si un sueño es de parte de Dios o no, pero dobla tus rodillas delante de él para que él te revele porque te está mostrando estas cosas.
 
La segunda opción a considerar es que tu sueño puede ser el producto de un ataque espiritual. Recuerda que el diablo nos ataca muchas veces poniendo ideas, pensamientos o sueños en nuestras cabezas con el propósito de alejarnos del Señor (Efe. 6). Si crees que este es el caso recuerda que “… mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” (1Jn. 4:4), que se nos ha dado autoridad para poder vencer al enemigo y que no estas solo (busca apoyo en otros cristianos).

Finalmente hay otra opción que debes considerar. Esto es que tu sueño no sea de parte de Dios ni del diablo sino simplemente un producto de tu imaginación. Muchas veces, cuando creemos que algo nos puede pasar, actuamos (consciente o inconscientemente) de tal manera que hacemos que dicha cosa se cumpla. Un ejemplo muy ilustrativo de esto es la película “Minority Report” donde vemos al personaje principal provocar todo lo que se le había dicho al tratar de impedirlo.


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