Preguntas & Respuestas

Preguntas difíciles requieren atención. En esta sección encuentra la respuesta.

Antes de comenzar a responder esta pregunta es importante hacer algunas observaciones sobre ella. Primero, no creemos que esto tiene que ser así, aunque reconocemos que para muchos así lo ha sido. Así como hemos visto casos de personas que al acercarse a Dios les ha ido mal, también hemos visto un buen número de personas que han experimentado todo lo contrario… victoria, éxito, felicidad, etc. Segundo, debemos hacer notar, para aquellos que se preguntan esto, que Dios nunca nos prometió una vida libre de problemas. En ningún lugar de la escritura encontramos que Dios nos garantice esto, todo lo contrario, leemos algunas cosas como “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Jn 16:33). Hay un refrán que dice “Dios no nos prometió un viaje sin turbulencia, pero sí un aterrizaje seguro”. Finalmente, al igual que con algunas de las otras preguntas, no hay una sola respuesta para tu pregunta. La razón por la que puedes estar experimentando dificultades al acercarte a Dios es extremadamente variada. Por esta razón trataremos de enumerar algunas de las razones que consideramos razonables esperando que alguna haga sentido para ti y las demás puedan ayudar a otros.


Hay muchas razones por las que esto puede pasar, sin embargo, creemos que detrás de cada cosa que pasa hay una causa, la entendamos o no. Proverbios 26:2 nos dice “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.”. Esto nos enseña a poner verdadera atención y hacer un análisis realista de tu situación. Decimos “realista” ya que muchas veces, si somos honestos, nos daremos cuenta que no podemos culpar al acercarnos a Dios de nuestros problemas. En una buena cantidad de ellos nos hemos metido por decisiones incorrectas, poco sabias o imprudentes. Si este es el caso, el acercarte a Dios es lo que te va a dar la fortaleza y sabiduría para poder salir del hoyo donde te has metido solo. A continuación demos algunas de las razones más comunes por las que creemos esto puede suceder:

1.      La ley de la siembra y la cosecha. El acercarnos a Dios, aunque borra nuestros pecados, no borra automáticamente los años de malas siembras que hemos hecho. Es posible que lo que te está pasando sea solo la cosecha de algo que has sembrado con anterioridad. Si este es el caso creemos que la misericordia de Dios es tan grande que esta cosecha te está alcanzando justo en el tiempo donde Dios te puede ayudar a mantenerte firme y fuerte para pasar por este mal momento. Pídele a Dios la sabiduría para poder cambiar tu siembra y que de esa manera tu cosecha cambie con el tiempo.

2.      Malas expectativas y mal enfoque. Aunque de ninguna manera pretendemos minimizar tus problemas, te motivamos a pedirle a Dios que te de una perspectiva distinta de tu vida. A veces nos enfocamos tanto en lo malo que nos está pasando que no vemos todo lo bueno que Dios está haciendo y el cambiar de perspectiva te mostrará que Dios sí está obrando en tu vida, simplemente Él está priorizando por donde debe comenzar. Si te cuesta mucho ver lo que Dios está haciendo basta con que le preguntes a las personas que te rodean y ellos seguramente te mostrarán áreas en las que Dios te ha transformado radicalmente.

3.      Disciplina. Aunque no creemos en un Dios castigador si creemos en un Dios de amor que se llama a si mismo nuestro PADRE. Como todo padre amoroso, Dios disciplina a sus hijos para mantenerlos en el camino correcto. Hebreos 12:7 nos dice “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”. Si Dios te ha disciplinado, arrepiéntete delante de Él y pídele que te ayude a mantenerte en el camino correcto.

4.      Guerra Espiritual. Una cosa muy importante, que no debemos perder de vista, es que hay una guerra espiritual por el destino eterno del alma de las personas, incluyéndote. Al conocer al Señor, la Biblia nos dice que hemos pasado de muerte a vida, de maldición a bendición o de tinieblas a luz. El diablo, bajo el dominio de quien estábamos antes, no está contento con haberte perdido y ahora tratara de luchar por que regreses lejos de Dios y puede poner tropiezos en tu camino. La Biblia nos llama a “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1Pe. 5:8). Ahora bien, el diablo no puede entrar donde no se le ha abierto una puerta a través de pecado, orgullo, etc.

5.      Persecución por conocerle o por causa de la justicia. Sí existe la posibilidad de que simplemente por conocerle y querer hacer las cosas bien seamos perseguidos. En casos como estos no nos queda más que pedirle al Señor que nos ayude en esos momentos, ya sea sacándonos de allí o dándonos la fortaleza para resistir. Ahora bien, por feo o injusto que esto suene, tenemos la promesa de una recompensa cuando esto nos pasa. Mateo 5: 10-12 nos dice “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.  Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”


No importa cuál es la razón de tus problemas recuerda que “todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios…” (Rom. 8:28). Y cualquiera que sea tu problema puede ser usado por Dios para hacer cosas grandes en tu vida. Así que no te desanimes, la Biblia llama a nuestros problemas “leves y momentáneos” pero llama a la gloria que viene después “pesada y eterna” (2Co. 4:17).


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