Preguntas & Respuestas

Preguntas difíciles requieren atención. En esta sección encuentra la respuesta.

Cuando hablamos de “señas” estamos hablando de cosas sobrenaturales que vemos como una demostración de poder. Primero que nada es importante reconocer que el poder de Dios sigue actuando en la tierra a través de sus hijos, los dones del espíritu santo siguen vigentes y los milagros todavía pasan. Esta es una de las promesas que Dios nos dio como seguidores de Jesús. Sin embargo, también fuimos advertidos que debemos estar pendientes porque el diablo esta como león rugiente, buscando a quien devorar (1Pe. 5:8) y estará haciendo grandes señales y prodigios para engañarnos (Mat. 24:24).

El principio para probar cualquier cosa en la que no estemos seguros se encuentra en Mat. 7:16-20 donde dice “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”. De acuerdo a esto, cuando se trata de señales sobrenaturales debemos preguntar lo mismo, ¿Cuáles son sus frutos? Especialmente, ¿Hacia dónde me está llevando? o ¿Hacia qué o quién está dirigiendo mi atención?

La Biblia nos establece que el propósito de los milagros es llevarnos a Jesús y su obra redentora (Jn. 20:30-31) y cuando nos enseña a probar a los espíritus para ver si son de Dios también se resumen en que nos dicen acerca de Jesús (1Jn. 4:1-2). Dicho esto, si las “señas” nos llevan o apuntan hacia Jesús, podemos decir, sin lugar a dudas, que son de Dios.

Si estas señas me llevan hacia una persona, que no es Jesús, entonces hay dos opciones. Si la persona desvía la atención de regreso a Jesús, es de Dios. Si la persona se queda con esa honra sin hacer un esfuerzo por regresar la atención a Jesús, entonces no son de Dios. El querer elevar a los hombres no es algo nuevo. Esto ha pasado a través de toda la historia bíblica y aun con grandes hombres de Dios. Aquí vemos la manera correcta en que un hombre de Dios maneja este tipo incorrecto de atención. En Hech 3:12 leemos “Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste?” (leer todo Hechos 3).

Algunas personas quieren basar su apreciación de las “señas” en base a si tienen paz o si esto causa conflicto o no. Estos no son parámetros bíblicos para determinar si una señal es de Dios o no. Cuando Jesús caminó sobre el agua, una gran señal, los discípulos creyeron que era un fantasma (Mat. 14:26). Ciertamente ellos no tenían paz en ese momento y esta era una señal de Dios. El hecho de que algo cree conflicto o controversia tampoco debería de ser un indicador de si algo es de Dios o no. Jesús era constantemente perseguido por el conflicto y la controversia y él mismo advirtió que estos nos seguirían a nosotros también (Mat. 10:20-22).

Finalmente, debemos tener mucho cuidado de no tratar de limitar a Dios solamente a lo que nosotros consideramos aceptable o aquello que nos gusta. Ciertamente servimos a un Dios todopoderoso que es mucho más creativo que todos nosotros (Is. 55:8-9). Él puede obrar de maneras que no tienen precedente o que no entendemos. Debemos estar expectantes de ver las maravillas que Dios puede y quiere hacer con nosotros y a través de nosotros.


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